Angelo, que tenia un bar en el puerto le contó esta historia:
"Caruso estaba enfermo de cáncer en la garganta y sabía que tenía los días contados pero eso no le impedía dar lecciones de canto a una joven de la cual estaba enamorado.
Una noche de mucho calor no quiso renunciar a cantar para ella que lo miraba con admiración, así que, aún encontrándose mal, hizo llevar el piano a la terraza que daba al puerto y empezó a cantar una apasionada declaración de amor y sufrimiento.
Su voz era potente y los pescadores, oyéndole, regresaron al puerto y se quedaron anclados bajo la terraza.
Las luces de las barcas eran tantas que parecían estrellas o quizás las luces de los rascacielos de Nueva York... Caruso no perdió las fuerzas y siguió cantando sumergiéndose en los ojos de la muchacha apoyada al piano.
Esa noche su estado empeoró.
Dos días mas tarde, el 2 de agosto de 1921, moría en Nápoles."
Esta canción narra el drama de esa noche, con luces y sombras del pasado, con muerte y vida, un hombre enfermo que busca en los ojos de la muchacha un futuro que ya no existe, un testamento de amor, este fue su último concierto, y este fue su excepcional público... el mar, las estrellas, los pescadores, las luces de las barcas y su amada.
(Fuente: italetras)
&
Se han cumplido casi 140 años del nacimiento de uno de los más grandes tenores que la historia de la Ópera, admirado por todo amante de la lírica y muy especialmente por los italianos, su mejor y más célebre embajador e intérprete de la música Magna.
Lucio Dalla escribió y grabó "Caruso", tema incluído en su disco "DallAmeriCaruso" (1986) una hermosa canción homenaje a este grandioso cantante, aunque el éxito sobrevino cuando fue popularizada por la versión de otro italiano universal: Luciano Pavarotti.
Enfrentar ambas versiones sería poco más que un sacrilegio; hoy no será exactamente una pugna sino más bien un delicioso complemento... ¡Buena semana!.
(...)
Aquí donde el mar reluce
y sopla fuerte el viento
sobre una vieja terraza
frente al golfo de Sorrento
un hombre abraza a una muchacha
después de que había llorado
luego se aclara la voz
y vuelve a dar comienzo al canto.
Te quiero mucho,
pero mucho, mucho, sabes...
es un cadena ahora
que funde la sangre en las venas, sabes...
Vió las luces dentro del mar,
pensó en las noches allí en América
pero sólo era el reflejo de algunos barcos
y la blanca estela de una hélice.
Sintió el dolor en la música,
se levantó del piano
pero cuando vió la luna salir tras una nube
le pareció dulce incluso la muerte.
Miró en los ojos la muchacha,
esos ojos tan verdes como el mar
luego de repente salió una lágrima
y él creyó de ahogar.
Te quiero mucho
pero mucho, mucho, sabes...
es un cadena ahora
que funde la sangre en las venas, sabes...
Fuerza de la lírica
donde cada drama es un falso,
donde con un buen maquillaje y con la mímica
puedes llegar a ser otro.
Pero dos ojos que te miran
tan cercanos y tan auténtícos,
te hacen olvidar palabras,
confunden pensamientos.
Así todo parece tan pequeño,
también las noches allí en América
miras atrás y ves tu vida
como la estela de una hélice.
Sí, es la vida que se acaba
sin embargo él no lo pensó tanto
por el contrario, se sentía ya feliz
y volvió a comenzar su canto.
Te quiero mucho
pero mucho, mucho, sabes...
es un cadena ahora
que funde la sangre en las venas, sabes...
(x2)
..............
"Bisogna sofrire per ensere grande / Para alcanzar la grandeza es necesario sufrir"
Enrico Caruso (25 de febrero de 1873-1921), tenor italiano.

Simplemente precioso.
ResponderSuprimirUn abrazo!
Quejica
Va bien un poco de sensibilidad y poesía para empezar otra semana...Que perdure el amor...
ResponderSuprimirbs
Amando y cantando hasta el final... menudo escalofrío al leerlo.
ResponderSuprimirPiel de gallina, oye
ResponderSuprimirSon dos voces demasiado diferentes como para poder intentar compararlas. Tienen personalidad ambas.
ResponderSuprimirFeliz lunes a ti también.
Precioso homenaje a Caruso, Sergio. El canto siempre vuelve a comenzar cuando el amor convertido en cadena, funde la sangre en las venas...
ResponderSuprimirDos grandes voces las que dejas en los vídeos.
Gracias por este bello tributo.
Saludos.
conseguir algo tan hermoso de tanto dolor... Buena semana tb para tí : )
ResponderSuprimirOh, gracias!!! No conocía la historia, y me has traísdo además un recuerdo maravilloso: hace 12 ó 13 años yo iba en el coche con mi madre para hacer la Selectividad escuahando siempre Caruso... no sé por qué. Qué emoción.
ResponderSuprimirGracias!!!!
ResponderSuprimir· Decía... que Caruso es todo una leyenda. El gran Caruso, se decía. me alegro de verlo por aquí. Parecía haber desaparecido... y hay muertos que nunca deben desaparecer.
· saludos
CR & LMA
________________________________
·
A mí, estas canciones que traes no me acaban de gustar. Pero Caruso fue grande, aunque por los films i grabaciones que han quedado es difícil comprenderlo del todo.
ResponderSuprimirExiste una anécdota que cuenta que, en una representación, en un recitativo entre el tenor (Caruso) y el bajo, al pobre bajo se le olvidó su frase. Pero la frase sonó: fue el propio Caruso que, poniéndose de espaldas y forzando voz de bajo, se dio a sí mismo la réplica...
Por lo que cuentan su tesitura era impresionante y podía llegar a los registros del bajo. Justo homenaje.
Hola Sergio! Vuelvo de mis vacaciones y me encuentro con tan linda entrada. Es notable la forma en que los grandes artistas trascienden la clase de música que elijen para expresarse. Porque más allá de gustos personales, EL TALENTO emerge como una fuerza poderosa e inigualable.
ResponderSuprimirSaludos desde Buenos Aires!
Preciosos temas.
ResponderSuprimirTriste historia de amor y adiós...Que pena que la vida le dio el amor y se lo arrebató.
Casi que prefiero no alcanzar la grandeza...o si?? puede que ya la tenga...
Que lío!!
No estoy muy de acuerdo con la frase, pero es guapa.
La canción la conocía, claro, es una delicia, una maravilla;la historia, no, pero detrás de esa melodía no podía haber cualquier cosa.
ResponderSuprimirLucio Dalla hizo una gran canción pero como intérprete Pavarotti es lo más.
Un abrazo.
Siempre me ha impresionado esta canción.
ResponderSuprimirLa historia es muy triste, no la conocía, y Pavarotti la representaba a la perfección
Sencillamente maravilloso
Beso K
Este tipo de historias me gustan mucho, seguro que no te sorprende :)
ResponderSuprimirUn post precioso!
ResponderSuprimirWow que fuerza.
ResponderSuprimirUna maravilla ,como un tango que se te clava en el alma ,una delicia
ResponderSuprimirBuen comienzo de semana
Un abrazo
No hay posibilidad de elegir, ambas son preciosas.
ResponderSuprimirGracias por el regalo.
GRACIAS!!!!! QUE PRECIOSIDAD!!!!
ResponderSuprimirUna de mis canciones preferidas...no puedo evitar la piel de gallina y....uffff no hay palabras.
BESOS!!!
che bello...! Non ho parole.
ResponderSuprimirLa canción tiene una melodía y una letra que emociona, tanto más cuando se conoce la historia que esconde y que animó a su composición, realmente es maravillosa.
ResponderSuprimirGracias por todos los comentarios y vuestra sensibilidad para apreciarla(s).
Déjame... después regreso a decir algo cuerdo, me he perdido en la voz, y me dejé llevar por la música...
ResponderSuprimirAbrazo.
Preciosa historia y mejor canción.
ResponderSuprimirqué historia tan triste y tan bonita. prefiero quedarme pequeña.
ResponderSuprimirSiempre me ha emocionado esta canción, ahora conociendo la historia, cobra aún si cabe, mas emotividad.
ResponderSuprimirEs curioso como en ocasiones la historia de una tragedia puede crear tanta belleza...
Besos
¿ya has recuperado el habla la mis?
ResponderSuprimirTan preciosa como triste Alba Rincón Manjón, si la meditas te deja diminuto como le ha pasado a inma ortiz.
Sí es curioso pikina, la vida a veces se empeña en ser muy caprichosa. Un beso.
Desconocía la bella historia que cuentas de Carusso. Tal vez esa sea la mejor forma de partir, con las botas puestas, haciendo lo que a uno más le gusta.
ResponderSuprimirBsoT.
Bonito final visto de esa forma, Vera E..
ResponderSuprimir