Sencillamente un espacio terapéutico donde reflexionar, debatir y compartir con cierta ironía, y a quien le pueda interesar, mi percepción de la vidaa través de reflexiones al más puro estilo personal, aderezadas con buena música -y letra traducida, a veces de forma libre-. Nada o todo de lo aquí publicado responde a la casualidad, ...¿O sí?. Las casualidades NO Existen.
[*] "Lágrimas" es un detalle de una fotografía mayor. El ojo es el izquierdo, Man Ray le dio la vuelta al negativo para que pareciera el derecho y recortó la imagen para que el iris ocupara el centro de la composición.
Hotel Wellington (Madrid) - Montaje Exposición "Maestro y Toro: Nobleza de Pasión"
Tener un testigo como Manuel Díaz "El Cordobés" en el día de montaje en el Hotel Wellington para Art Wanson Gallery, es todo un presagio de buen ánimo y la confirmación del sobrenombre de la exposición: NOBLEZA.
Un padrino de excepción tan cercano como comprometido, que emocionado nos cuenta la corrida solidaria que ha organizado en Parla a favor de los Bancos de Alimentos. ¡Eso sí es arte, maestro!
(...) “Es un día especial en el que estoy viendo cumplido un sueño que tuve en la cocina de mi casa mientras prepara los bocadillos de mis hijos. Vi un anuncio en el que una madre le decía a su hija, hoy comes pan con pan y te imaginas lo que hay dentro, ahí me estremecí y estoy dispuesto a jugarme la vida por los más necesitados".
No apto para diabéticos (tampoco para los que no lo son)
Hago una nueva incursión en mi célebre sección de Sexo, Drogas & Rock´n Roll, rescatando de entre las drogas a una de las más adictivas, un engendro capaz de provocar auténtica dependencia psíquica, al límite de la posesión, ansiedad, hasta sudores: el azúcar.
Sí amigos, pero no esa sustancia blanquecina que cuando se refina aparenta ligereza y vilmente hincha como un globo, tampoco la que edulcora el chocolate e incluso al tabaco; esta fatal modalidad es indestructible, impalpable, ni siquiera puedes quitar el celofán para saborearlo o cogerlo del palo como un chupa-chup. Palo le daría al maldito inventor de ese juego atroz del nuevo siglo que nos tienes sorbido el índice glucémico y el cerebro.
¡No hay manera de pasar de nivel!... ¿Alguien me pasa otra vida?
(...) No te vayas, no te vayas, quiero que te des cuenta cuando me haya ido.
Mí, mí, mí, mí, eres la única cosa que quiero poseer.
Hay cariño (azúcar) en tu alma, no te pareces a nadie que conozca,
eres la luz procedente de otro mundo.
Me has tragado entero, farfullando un sencillo "hola"
y me parte el corazón por amarte, se me rompe el alma para amarte.
No te vayas, no me dejes, cuando estás perdido en el momento, estoy en casa.
Lo intentaré, procuraré que te des cuenta cuando me haya ido.
Hay azúcar en tu alma.
No te vayas, no me dejes, quiero que te des cuenta cuando me haya ido.
............ "Quant més sucre, més dolç" (Cuanto más azúcar, más dulce)